Es un susto estar fotografiando una ola desde las rocas y verte sorprendido por una espuma.
Esta es la última foto de la ráfaga que estaba disparando, luego se apagó. Y ya no ha vuelto a encenderse. Sin duda, la foto más cara que jamás he hecho. Lo bueno, una excusa perfecta para cambiar esta 400D ya oxidada (ya era hora la verdad).
No lo hizo nada mal.


2 comentarios:
Pobre cámara. Pobre francotirador. DEP. No lo hizo nada mal.
Buena amiga tuya...
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